En el Día Internacional de las Reservas de Biosfera te contamos cuándo se creó la Reserva de Biósfera del Delta del Paraná, cuáles fueron los objetivos de su concreción y qué implica contar con una reserva de biósfera en nuestro delta.
Por Sabrina García
En el año 2021 la UNESCO estableció que cada 3 de noviembre se conmemore el Día Internacional de las Reservas de Biosfera con el objetivo de destacar la importancia de equilibrar las actividades humanas con la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y el desarrollo sostenible.
¿Sabías que nuestro delta sanfernandino es una Reserva de Biosfera?. Las Reservas de Biósfera (RB) son zonas de ecosistemas terrestres, costeros/marinos o una combinación de los mismos internacionalmente reconocidos dentro del marco del programa de la UNESCO sobre el Hombre y la Biósfera (MAB).
Las RB deben cumplir con 3 funciones complementarias:
- Función de conservación para proteger los recursos genéticos, las especies, los ecosistemas y los paisajes.
- Función de desarrollo, a fin de promover un desarrollo económico y humano sostenido.
- Función de apoyo logístico, para respaldar y alentar actividades de investigación, de educación, de formación y de observación permanente relacionadas con las actividades de interés local, nacional y mundial encaminadas a la conservación y el desarrollo sostenible.
La Reserva de Biósfera Delta del Paraná (RBDP) fue designada en el año 2000 por la UNESCO como espacio de conservación con actividades sostenibles, ecológica y económicamente, donde la sociedad, la economía y la conservación de ambiente conviven en armonía. Comprende unos 925 km2 del sector bonaerense del Delta del Paraná.
Se ubica en el noreste de la provincia de Buenos Aires, al extremo sudeste del gran Delta que forma el río Paraná en su desembocadura sobre el Río de la Plata, área que se conoce como Bajo Delta del Paraná. Está a tan solo 50 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La Reserva de Biósfera Delta del Paraná es un socio-ecosistema único con actividades sostenibles diversificadas, asociadas a la cultura isleña y a la conservación del sistema de humedales, con un Estado presente y una comunidad proactiva que garantiza el mantenimiento de la calidad de vida y ofrece oportunidades para el arraigo de las nuevas generaciones.
Se divide en tres zonas:
Zonas núcleo: beneficia la protección a largo plazo y permite conservar la biodiversidad, vigilar los ecosistemas
menos alterados y realizar investigaciones y otras actividades poco perturbadoras como por ejemplo educativas.
Zona tampón o amortiguamiento: circunda la zona núcleo. Se utiliza para actividades cooperativas compatibles con prácticas ecológicas racionales como la educación relativa al medio ambiente, la recreación, el turismo ecológico y la investigación aplicada y básica.
Zona de transición: puede comprender variadas actividades agrícolas, de asentamientos humanos y otros usos donde las comunidades locales, los organismos de gestión, los científicos, las organizaciones no gubernamentales y los grupos culturales, el sector económico y otros interesados trabajen conjuntamente en la administración y el desarrollo sostenible de los recursos de la zona. Esta zona debe contribuir a conservar la integridad ecológica de los humedales.
La Reserva de Biósfera Delta del Paraná tiene una gran diversidad de flora y fauna. La reserva tiene como fin promover producciones sostenibles locales, valorizar la cultura isleña y conservar el humedal que no solo es hábitat de miles de especies como el ciervo de los pantanos, sino que también es un sistema de estricta importancia para luchar contra el cambio climático.






