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Iglesia Evangélica de la Amistad: templo centenario próximo a incorporarse al circuito turístico
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Con el fin de reformar las instituciones religiosas más tradicionales de la ciudad, el Municipio de San Fernando mantuvo una reunión con las autoridades de la Iglesia Evangélica de la Amistad, una institución que lleva 113 años en el distrito al servicio de la comunidad local, ubicada en Ayacucho 1456.
El intendente Luis Andreotti asistió a la reunión y explicó: “Queremos incorporar esta iglesia al circuito turístico y declararla Patrimonio Histórico. Es un templo chico, muy bonito, que tiene mucha historia. Vamos a mantener su edificio y ayudaremos a que sea un orgullo para todos los sanfernandinos”.
El Pastor, Osvaldo Romano expresó: “Nunca habíamos recibido a un intendente ni tenido la posibilidad de charlar con uno. El interés del Municipio nos hace sentir bien como comunidad evangélica. Por mucho tiempo hemos sido ignorados y creemos que ahora se está dando un paso muy importante”.
Las autoridades acordaron concretar una nueva reunión donde se iniciarán las tratativas para incluir el templo en los circuitos turísticos locales, declararlo Monumento Histórico y resolver las necesidades más urgentes con respecto a lo edilicio.
De igual forma, el Municipio está trabajando en otros dos edificios históricos y religiosos de la ciudad: las parroquias Nuestra Señora de Aránzazu y Nuestra Señora de la Guardia.
Andreotti concluyó: “Todas las comunidades que reúnen vecinos y benefician la difusión de valores son muy importantes y disminuyen la violencia. Acompañamos a todos aquellos que trabajan por una mejor calidad de vida”.
Acompañaron al intendente en la reunión, el secretario de Privada y Coordinación, Juan Andreotti; y las concejales Corina Ramírez y Analía Medina.
Fuente: San Fernando Municipio
Yo fui uno de los tantos rescatados de las calles sanfdernandinas por la iglesia que dirigía el Pastor Romano. Él, junto a su esposa e hijos, fueron responsables de muchos casos como el mío. Ya sé, Dios lo quiso, pero esta familia a la que recuerdo entrañablemente, le dio una mano.